Mensaje 58 del Arcángel GABRIEL canalizado
por Asriah el 26/10/2001
Transmuta la energía de baja vibración
que has generado

Se vive un tiempo de aceleración de todos los procesos en la
tierra.
Son tiempos bienaventurados y felices porque están entrando
en la nueva realidad que tanto anhelan.
Durante muchos años ya, han habido comunicaciones entre seres
humanos y seres de otros planos de la realidad
para prepararlos para estos tiempos.
Vivir en forma totalmente diferente requiere de cambios, de ajustes,
de adaptaciones.
La transición ya está ocurriendo, y de una manera muy
veloz.
Permítanse fluir con los cambios, eligiendo permanentemente
el vibrar en amor.
Esa es la única clave.
Los eventos desarmónicos que están viendo son respuestas
energéticas a los cambios.
Forman parte de las energías colectivas de la humanidad a la
que "todos" han contribuido.
Hay una tendencia en los seres humanos a creer que aquello que ocurre
y no les gusta ha sido generado por otros.
No es así. Ha sido generado por todos. Por el cúmulo
de odios, resentimientos y venganzas no transmutados.
Están hablando de responsabilidad.
La responsabilidad implica hacerse cargo no sólo de las energías
que se manifiestan en el ahora, sino también de aquellas
que se han manifestado en tiempos anteriores, en ésta o en
otras vidas.
Sólo la intención consciente de quien la generó
puede transmutar la energía.
Esto es parte de su compromiso como trabajadores de la luz, purificar
las energías densas que ustedes mismos aportaron a la totalidad
de la energía humana.
En sus meditaciones, pidan con total responsabilidad y consciencia
que la luz violeta transmute esa energía.
Que transmute toda la energía de baja vibración entregada
por ustedes en todo su recorrido como humanos, y que la lleve al nivel
vibratorio del amor incondicional.
Hagan esto diariamente hasta que "sepan" que toda esa energía
ha sido transformada y que ustedes permanecen vibrando luz.
Vigilen su vibración.
Elijan vibrar luz permanentemente.
Lleven la nueva tierra en su energía y harán así
que la transición sea menos dolorosa para todos.
En amor y luz
Gabriel